LENGUAJE ARTÍSTICO
Anabel Gaudioso tiene una presencia que facilita esta transición
hacia la observación, partiendo de una imagen sugerente que dice más cuanto más
se detiene uno a escuchar. La línea expositiva de “Retratos Barrocos” nos
muestran una auto reflexión sobre nuestra cultura y sociedad moderna, si somos
observadores cuidadosos, reconoceremos en estos retratos símbolos que no
corresponden a un pasado tan lejano, nos reflejan un “presente pasado” que
pretende orientar a los observadores, confesándonos al oído que todos seremos
objetos antiguos tarde o temprano.
La instalación pictórica evoca un espacio propio de los gabinetes
de curiosidades del siglo XIX, donde son nuestros propios símbolos y aptitudes
las que se exponen. Dentro de un contexto histórico entre lo remoto y lo
contemporáneo.
Los sujetos se encuentran aislados del espacio real que los
rodean, extasiados dentro de un fondo recargado y tenebrista, enfatizando su
apariencia y gesto en un contexto barroco.
Anabel muestra un lenguaje de fácil lectura pero con una gran
profundidad de contenidos, muy interesada por la sociedad actual, su imaginario
entra en debate con la sociología, ética y construcción de la cultura
postmoderna. Más concretamente en el campo del retrato derivado de la producción
de masas.En una época en la que vivimos en la que reina la inmediatez, el
efectismo y la complejidad es difícil encontrar un discurso que nos haga
reflexionar unos segundos sobre nuestro estilo de vida. En pocas ocasiones
tenemos la disposición de “tomarnos el tiempo” de la experimentación de la
realidad más cercana.
“Todos los objetos que amamos, que nos representan, serán
antigüallas de rastrillo en un futuro cercano, cuando nuestro medio de vida se
consuma bajo el peso de una absurda producción en masa” comenta la artista.

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